Se está viviendo un momento muy difícil y con bastante incertidumbre a nivel internacional y en nuestro país. En el medio de este panorama, nos encontramos con diferentes opciones para reaccionar, como por ejemplo:

-Quedarse paralizados.
-Acopiar por si acaso…
-Renovar viejas estrategias.
-Levantar el techo mental de la limitación externa y/o interna, y de esta forma, mejorar el rendimiento para continuar creciendo a pesar de lo que suceda.

¿Cómo se hace esto último y no se muere en el intento?
-Cambiando Rutinas: esto quiere decir, buscar nuevos caminos, nuevas formas para lograr el mismo u otro resultado. Las personas necesitamos cambios en nuestro accionar cotidiano para sostener la motivación. Sin duda, las rutinas agobian, entristecen y dan un malestar exterior. La clave está en cambiar aquellas cosas que dependan de cada uno, para poder sentirse mejor.

-Mejorando la Comunicación: esto quiere decir, que sea clara, concreta, simple, asertiva y de fácil comprensión. Eric Berne, el creador del Análisis Transaccional, decía: “Para que la comunicación provoque cambios, debe ser comprendida por un niño de ocho años”. El ”como” se dice algo cambia el sentido del mensaje, y con ello, su contenido.

Por eso, uno de los principales incentivos para mejorar el rendimiento individual y el de los empleados, es usar los canales de comunicación que cada persona necesita. De esta forma, se está personalizando las modalidades de vinculación y, sin duda, así se mejorará todo tipo de relación.

-Hacer que la gente se sienta parte. Es importante que las personas que trabajan en los distintos procesos, puedan sentirse parte de él. El poder estar involucrados, el participar, estar en reuniones de mejora, crea, en general, motivación. Esto se debe a que el resultado se transforma en logros en común y brinda un sentido de pertenencia. No sólo esto último es motivador por sí mismo, sino que permite que cada uno de los empleados sean responsables de un logro mayor.

Dicho de otra manera, es necesario que los individuos se involucren en un proyecto que les permita sentir que pertenecen y que trabajan para desarrollar una idea. Un proyecto en común implica que tengan un sentido en su vida.

Tener Metas Claras

Cuando se habla de “metas claras”, es necesario organizar las prioridades: corto, mediano y largo plazo.

Para lograr las metas es necesario tener especificado:
-Para qué? Esto implica conocer el sentido que tiene hacer lo que se va a hacer.
-Cuándo? Esto implica establecer en qué momento se va a realizar.
-Cómo? Esto implica saber qué métodos se van a utilizar.
-Qué resultados se buscan? Esto implica tener en claro qué es lo que se va medir como resultado.

Esto que parece simple en la vorágine diaria, en general, no se cumple. El cumplimiento de metas les permite a las personas mejorar su autoestima, confianza, seguridad, calidad de vida y su desarrollo personal. Todos estos requisitos son indispensables para tener motivado al equipo.

-Dar Valor/Reconocimiento
Todas las personas, desde que nacemos, buscamos reconocimiento, por ende, es clave para incentivar a las personas reconocerlas y darles valor. En resumen, es necesario reconocer lo que la persona ES, y es necesario reconocer lo que la persona hace.

Lo importante ES que la persona se sienta tratada como PERSONA. El compromiso del líder es: descubrir qué potencial tiene cada uno, permitirle crecer y aportar herramientas para su desarrollo, y brindarle reconocimiento por ello.

Sólo un camino, en donde haya buen nivel de intercambio, arrojará equipos con altos estándares de mejora y motivación.-




Por Elisa Lion
Sicrea