Muchas veces creemos que hacemos todo, que realmente nos alineamos, que planificamos, que averiguamos, sentimos que nada quedo librado al azar y sin embargo nada o poco de lo deseado o soñado sucede.

Nuevamente me encuentro pensando en todos los caminos del ego , de la soberbia, que nos lleva una vez mas a creer que esta vez si, el resultado será lo esperado.

Se ve que el alma siempre cree haber llegado a destino y el ego o esa parte de uno resistente, no acepta que la idea, es aceptar, fluir, dejar de resistirse y continuar comprendiendo que el destino es la vida misma no las ilusiones sobre las que se montan nuestros deseos

Invariablemente una y otra vez es necesario, desde este lugar pasar por el dolor y sufrir, que hábito este de sufrir no?

Este hábito te alimenta de un circuito viejo y conocido que esta compuesto de pensamientos y sentimientos que actúan con una óptica de ver la realidad, lo que pasa y los resultados acorde a ese color de cristal que confirma que otra vez no va a haber éxito, que la que le toco es la del esfuerzo y sufrimiento, la de confirmar ser victima de la realidad y de los deseos que aparentemente no le pertenecen.

Todas estas confirmaciones son juegos internos para avanzar un paso y retroceder dos y así el camino se torna lento, pesado, sinuosos y sin salida.

Un día uno se para en la mitad de una meta o en la mitad de su vida y se pregunta cuál será el sentido de confirmar una y otra vez lo mismo? Cuál será el sentido de avanzar sin llegar al lugar deseado? Cuál será el sentido de padecer sin razón? Cuando aparentemente todo estaba dado para que esta oportunidad mostrara una salida a este túnel

Sin lugar a dudas estas preguntas se las hace aquella parte de uno que necesita mucho del afuera, aquella parte de uno que precisa reflejarse en espejos externos, aquella parte de uno que desea otra realidad que la que le toco, esa parte inconformista e insaciable que permanentemente se ve en cualquier lugar menos en su interior

He ahí la clave de muchas respuestas, afuera no hay nada mas que vacío y por resistirse a aceptarlo termina siendo una gran trampa donde uno queda atrapado, enojado y convencido que el amor, la prosperidad y la abundancia en todos los sentidos es para los otros.

Sucede que cuando los otros observan nuestro camino también creen que no es para ellos, sino que fue para nosotros y así se van sucediendo miradas parciales de todo y de cada uno de nosotros.

Y lo peor o lo mejor es que la vida en si misma tiene más, solo que uno ve una parte, el ego y la soberbia ven solo en el afuera y esto es solo una parte.

La vida en si misma es todo, tal vez seria importante comenzar a disfrutarla y dejar de complicar lo simple que es el solo hecho de respirar, estar vivos y tener un día mas de oportunidad para tener todo lo que ella ofrece


Por Elisa Lion
Sicrea